“Emociones y pasaportes” serán poemas dedicados a todos los tiempos que pasé fuera de casa, a los tiempos que compartí con las personas fundamentales en mi vida, y a las que les debo las emociones que existen tras la aduanas.
MÓSTAR
Pensar sobre un puente
que atardece tu cara
y enrojece tu pelo,
es la postal que me guardo
en mi colección de ocasos.
¿O acaso pensaste
que no te miraba?
estaba abstraída
en el anverso del aire,
sintiendo con calma
el frescor del río,
celeste y rotundo,
como las casas caídas,
con sombras y ausencias
que todavía hoy
huelen a espanto.
Y entonces,despacio,
lenta-mente,
suspiro,
en la ciudad del escombro
seguida del arte,
a la que llegamos un verano,
distraídos,
jóvenes,
y sorprendidos.
-Para mi amigo Juan Pedro, con quien compartí un atardecer en el Puente de Mostar.-

Casi había olvidado que escribías tan bien, es un honor formar parte de tus recuerdos...tq
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