Tengo ganas de verte,
decirte, explicarme.
Aunque no siento menos
cuando estoy ante ti,
callada.
Me imagino tumbada contigo,
debajo de un sauce
que llora de alegría.
Entre soles y sombras de hojas
danzando con el viento.
Y entonces preguntarte,
si hoy has pensado en mí,
si entre tus cosas está mi nombre.
Si las palmas de tus manos
están mojadas de esperarme.
Y te diré,
con lentitud de sílabas,
en voz baja,
despacio,
que hoy,
te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario